Desde
hace unos días, Trintxerpe se ha visto cubierto de pancartas,
folletos, carteles, alusivos a la situación que vienen
padeciendo en las últimas semanas una parte de los vecinos
de Trintxerpe, principalmente de la zona alta, en las que muestran
su malestar y piden la dimisión de la concejal responsable
de la Guardia Municipal, Obdu Lorenzo.
En
las declaraciones, leídas por uno de los vecinos afectados
se decía que "es de todos sabidas las dificultades
inherentes al barrio de Trintxerpe, a saber, zona de población
humilde y de poco nivel adquisitivo; zona de muy mala urbanización
y hacinamiento, siendo, probablemente una de las zonas más
superpobladas de Europa; zona en la que no existen suficientes
plazas de aparcamientos como cabría de esperar para todos
los vecinos y en la época en que vivimos; que la posesión
de un vehículo no es un lujo, sobre todo en un barrio
que casi se podría considerar dormitorio; que, como ciudadanos,
pagamos tantos impuestos como el que vive en otra zona menos
desfavorecida y, sin embargo, recibimos mucho menos a cambio".
Multas
a discreción
Los
vecinos afirmaron que en base a un acuerdo tácito y
racional entre los habitantes y las autoridades se ha sabido
sobrellevar la situación del tráfico y el aparcamiento
a lo largo de años. Sin embargo, los vecinos consideran
que se ha dado un cambio radical de actitud en el Ayuntamiento
a raíz de la construcción de un acceso desde
la avenida de Ulía hacia la calle Azkuene. "Increíblemente,
-afirman los vecinos- el Ayuntamiento decide de forma unilateral
romper ese acuerdo tácito y comienza una campaña
a través de su Policía Municipal de sancionamiento
a todo vehículo que se halle estacionado tal y como
se venía haciendo hasta la fecha. Por todos los vecinos
nos sentidos acosados y burlados.
La Policía Municipal se acercaba a esta zona de Trintxerpe
en contadas ocasiones y hoy lo hace incansablemnte con el
único afán de multar a los vecinos. Sobre todo
a horas en que la población regresa a sus hogares y
necesita encontrar aparcamiento. Las sanciones se producen
a cualquier hora por muy intempestiva que sea".
Ante
esta situación, los vecinos han decido movilizarse
y denuncian la actitud del Consistorio. Exigen soluciones
a breve y a largo plazo y recuerdan que "la construcción
de plazas de garaje a un precio de aproximadamente 18.000
euros (3 millones de pesetas) no es una solución para
la economía de los habitantes de la zona y si lo fuese,
probablemente viviríamos en otra zona".
Por
todo ello consideran que "la vuelta al statu quo anterior
de acuerdo tácito, es la mejor solución a corto
plazo, pero que quien debe encargarse de plantear soluciones
realistas son el alcalde y el Ayuntamiento y que nosotros
los ciudadanos debemos exigirlas". Creen que es inexplicable
la actitud del Ayuntamiento y exigen una solución a
corto plazo.
Más
quejas sobre el barrio
Hay
otra serie de temas pendientes que los vecinos de Trintxerpe
también quieren solucionar. Consideran que la limpieza
del barrio siempre está descuidada; el cuidado de setos
y zonas ajardinadas brilla por su ausencia; la canalización
del servicio de agua a las viviendas de Camino de Mendiola
consiste inauditamente en una manguera de riego desde hace
demasiados meses (Semana Santa aproximadamente.). Se prometió
para Camino de Mendiola un terrazo y un pasamanos que no llega
nunca. La proliferación de perros considerados de raza
peligrosa en el barrio no está siendo controlada por
la autoridad competente, es decir, por el Ayuntamiento; muchos
de estos perros circulan por la vía pública
sueltos y sin bozal, mientras que en otros ayuntamientos se
vienen tomando medidas exhaustivas al respecto.
Por
otra parte, señalan que del mismo modo, siguen produciéndose
las defecaciones de los perros por la vía pública,
la frecuencia en la recogida de muebles (una vez al mes),
es a las claras insuficientes. Existe un aparcamiento en batería
en la avenida de Ulía, que se lleva utilizando muchos
años y no es asfalto. Sigue siendo una acera destartalada
que obliga a los vehículos a subirse en ella con el
consiguiente daño para sus mecánicas. Los vecinos
de la avenida de Ulía, final de Azkuene, y esa zona
en general, ven la televisión en malas condiciones
por efecto de la sombra del monte próximo. Las soluciones
técnicas para solventar esta situación son sencillas,
muy sencillas".
Por
último, en las manifestaciones dadas por los vecinos,
éstos expresaron su estupor por el trato que reciben
del Ayuntamiento. No sabemos -dijeron- porque no hay voluntad
para solucionar todos estos problemas. Sin embargo, nosotros
los ciudadanos, seguimos pagando nuestros impuestos como lo
hace el que vive en la zona centro de San Sebastián".
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