El
sábado 13 de enero, la Asociación de Comerciantes
de Pasaia, Laurak Bat, vuelve a acercarnos un caso concreto
de revitalización económica de un municipio
pesquero muy parecido a Pasaia, Grimsby.
No es la primera vez que Laurak Bat organiza unas jornadas
para ayudar a conocer situaciones similares a las que atraviesa
Pasaia y cómo se resolvieron. De hecho, en 2002 organizó
las I
Jornadas sobre comercio y regeneración urbana
a las que siguieron el año siguiente las II
Jornadas de Revitalización y dinamización
del comercio de la Bahía de Pasaia.
La jornada del sábado 13 de enero, que se llama "Comercio
y turismo, miradas del pasado, desafíos de futuro"
se centrará en la regeneración económica
de Gran
Grimsby o Grimsby, como se le conoce popularmente, es
una localidad situada en la costa sur del estuario de Humber,
a 24 kilómetros al sureste de Kingston Upon Hull,
en el condado inglés de Humberside (Reino Unido).
La historia de Grimsby
ha estado desde siglos atrás ligada al mar, al igual
que la pasaitarra. Ya en el XV, los pescadores flamencos
empezaron a utilizar su puerto, aunque no fue hasta el XIX,
con las obras de construcción del puerto nuevo y
del ferrocarril, que se pudo conectar el municipio con el
resto del país, cuando se incrementaron sus posibilidades
comerciales. Grimsby se convirtió así en uno
de los más grandes puertos pesqueros del mundo. Llegó
a contar con una flota de aproximadamente 250 barcos capaces
de descargar hasta 200.000 toneladas de pescado al año.
Aumentaron también las importaciones de hierro, madera,
trigo, cáñamo y lino en sus muelles, los mismos
que fueron objeto de una importante ampliación hasta
convertirse en los de mayor tamaño de todo el país.
Sin embargo, los tiempos de bonanza económica vivieron
sus horas bajas en la década de los setenta, como
consecuencia de "la guerra del bacalao", como
se denominó a la disputa con las pesquerías
de Islandia que afectó gravemente a este puerto inglés,
hasta el punto de reducir su flota de forma considerable.
La industria pesquera experimentó, entonces, un declive
que habría de prolongarse durante varias décadas.
Grimsby supo dar la vuelta a esta situación. En los
últimos años, el sector alimentario congelado
se ha convertido en una parte vital de su economía
y las nuevas industrias, las especializadas en ingeniería,
productos químicos y plásticos ligeros, han
ido creciendo. En la actualidad, su población asciende
a 92.000 habitantes y el tráfico total de mercancías
registrado en sus muelles es de 55,9 millones de toneladas,
el 10% del total contabilizado en el Reino Unido.
Una de las ideas más interesantes
de la jornada es que serán sus propios habitantes
quienes expliquen qué actuaciones se han seguido
y cuáles han sido sus consecuencias directas.
Tres conferencias para mostrar
el caso de Grimsby
La jornada, que se celebra en la Tenencia de Alcaldía
de Trintxerpe, comienza a las cuatro de la tarde con la
intervención de Tracy Jane Wels, Directora de Museos
del Nordeste de Lincolnshire, en Inglaterra, que ofrecerá
la conferencia "Representando nuestra herencia:
estudio de un caso. El National Fishing Heritage Centre
de Grimsby". Durante cerca de una hora, Tracy
Jane Wels descubrirá a los que se acerquen el papel
que ha jugado el Centro Nacional de la Pesca de Grimsby
en la reconversión de este pueblo costero.
Posteriormente, Christopher
Charles Jones, responsable de Turismo y Ocio del Nordeste
de Lincolnshire, hablará, a partir de las cinco de
la tardem del "Del lugar al entretenimiento:
el cambio de enfoque en el turismo".
Tras
un descanso de media hora, la Jornada Grimsby-Pasaia se
reanudará, a las seis y media de la tarde con la
conferencia de Rosa García-Orellán, profesora
de Antropología Social y Cultural de la UNED de Bergara,
y profesora colaboradora honorífica en Derecho Internacional
Privado de la Universidad del País Vasco. García-Orellán
abordará la relación de Pasaia y el comercio
en la búsqueda de una sostenibilidad.
Para finalizar habrá un turno de preguntas en una
mesa redonda con los tres ponentes.
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