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El
martes 21 de junio se botó la txalupa "Butus"
en las instalaciones de Ontziola en lo que es uno de los
momentos importantes de Pasaia.
La botadura de la txalupa, que es una réplica exacta
de la txalupa encontrada en el Galeón San Juan en
Red Bay, es el primer paso de la colaboración entre
Euskadi, fundamentalmente Oarsoaldea de la mano de la Asociación
Albaola y las autoridades canadienses.
Una colaboración que el lunes
20 de junio el Director del Departamento de Patrimonio Cultural
Subacuático de la UNESCO, Guido Carducci, respaldó
de manera entusiasta como un ejemplo de la colaboración
que ha de existir en este tipo de proyectos.
Ontziola recibe los planos del
Galeón San Juan
La txalupa "Butus", de 8 metros de eslora
por 2 de manga y construída en roble espeso a la
que acompañarán 30 metros cuadrados de velas,
es una réplica de la que se hundió en el siglo
XVI con el Galeón San Juan en Red Bay, lugar de donde
viene su nombre ya que es así como se conocía
este paraje por los balleneros euskaldunes.
Esta réplica fue alabada por Robert Grenier, jefe
del departamento de Arqueología de Parks Canadá,
que había puesto como única condición
que fuera lo más respetuosa con el hallazgo que su
equipo realizó. Para Grenier "la reproducción
no podía ser mejor" lo que es un buen presagio
para la futura reconstrucción del Galeón San
Juan. La calidad de la réplica, según Xabier
Agote, está basada en buena medida en el uso exclusivo
de técnicas y materiales propios del siglo XVI.
Por su parte, Larry Ostola y Robert Grenier, representantes
de Parks Canadá manifestaron que "nosotros hemos
invertido ocho años y 14.000 horas de trabajo investigando
en torno al San Juan. Ya en otras ocasiones habíamos
cedido planos y nos habíamos sentido defraudados,
porque creíamos que el resultado no había
estado a la altura de nuestro esfuerzo, pero, en este caso,
todo es diferente, porque la calidad de esta réplica
es increíble". Posteriormente, Grenier entregó
a Agote los planos del Galeón San Juan, realizados
tras miles de horas de buceo y meticulosa reconstrucción.
Tras la botadura, la "Butus" surcó
las aguas de la Bahía hasta que llegó a la
Plaza Santiago donde recibió la bendición
a la que siguió una sardinada popular.
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